http://www.elpais.es/articulo/elpporopi/20051126elpcat_8/Tes/monstruoso/pecado/tener/pene

"El monstruoso pecado de tener pene"

EMPAR MOLINER

EL PAÍS - 26-11-2005

En una pausa del serial del mediodía veo el anuncio. Es la nueva campaña de la Generalitat de Cataluña para concienciar a los más jóvenes sobre los malos tratos a las mujeres. (Es un problema terrible y está muy bien que se hagan campañas en la tele.) En él, observamos a distintos adolescentes hablando sobre la cuestión. Una chica les dice a sus amigas: "¿Qué puedes esperar de un tío que no razona?". En otra secuencia, un chaval le explica a su amigo: "Le he comprado un móvil para controlarla". Y el otro le contesta: "En lugar de ponerte celoso, razona". Al final, uno de ellos avanza por el pasillo de lo que me parece un instituto de secundaria y nos dice: "Levantarse cada día con una noticia de violencia es muy duro. Hay días en los que te avergüenzas de ser hombre".

De verdad, nos estamos volviendo locos. ¿Cómo pueden tener los creativos del anuncio un cerebro tan reduccionista? Me recuerdan a ese intelectual que declaró que no pensaba volver a hablar en vasco "porque era la lengua de los asesinos". (El señor, coherente, habla en español, que es la lengua de Pinochet.) Me parece demencial que la mitad de la población humana, por haber nacido con pene, tenga que cargar con el pecado original, sólo porque hay hombres que pegan a las mujeres. Dejemos de lado que hay tantas mujeres celosas como hombres celosos y tantas mujeres que quieren controlar a sus novios como hombres que quieren controlar a sus novias. Lo que es impresionante es la frase que le hacen pronunciar a este chico, un chico que diría que no ha cumplido los 18 años. "Hay días en los que te avergüenzas de ser hombre".

Hasta ahora, cuando alguna situación de terror nos hacía generalizar, el Gobierno y las ONG se apresuraban a advertirnos de que generalizar es, además de injusto, peligroso. Durante los atentados del 11-M, por ejemplo, se nos repitió que no había que meter a todos los musulmanes en el mismo saco sólo porque los que habían matado a tanta gente en Madrid lo eran. Pero si mi Gobierno generaliza con los hombres, no veo por qué no va a generalizar con otros colectivos. Espero muy pronto un anuncio en el que un chaval, saliendo de la mezquita, diga: "El terrorismo no es la solución. Hay días en los que te avergüenzas de ser musulmán". Porque es exactamente lo mismo. Si un hombre tiene que avergonzarse de ser hombre por culpa de otros, también tienen que avergonzarse los musulmanes por culpa de Bin Laden. Del mismo modo, espero un anuncio que conciencie a las mujeres de la limpieza inmigrantes para que sean formales en el trabajo y no lleguen tarde a cuidar a los ancianos, situación que -según me cuentan- se produce con cierta asiduidad. En el anuncio, veremos a un abuelo agonizante, solo en casa, mientras una señora de tez oscura dirá, bailando salsa: "Engañar no es la solución. Hay días en los que me avergüenzo de ser peruana". Otra campaña que tengo ganas de ver tendrá por escenario la Rambla. Allí veremos a un adolescente moreno comiendo kebab. Sus palabras serán éstas: "Robar bolsos no es bueno. Hay días en los que me avergüenzo de ser marroquí". Y si la cosa prospera, hasta podemos hacer campañas combinadas en las que un señor se avergüence de ser hombre, catalán y heterosexual a la vez.

Desde luego, al colectivo femenino se le mide con otro rasero que al masculino. A pesar de que haya lesbianas que peguen a sus novias o a pesar de que la soldado England torturara prisioneros en Irak, no se nos echa la culpa a todas. Y me sabe mal decirlo, pero hasta se mide con otro rasero al colectivo canino. Es decir, si un bebé muere por culpa de los mordiscos de un perro de raza potencialmente peligrosa, la Generalitat no hará un anuncio en el que un chico diga: "Hay días en los que te avergüenzas de ser el dueño de un rotweiler". Con toda honestidad. Piensen en la que se habría armado si, en lugar de generalizar con los hombres, nuestro Gobierno hubiese generalizado con los perros."

Sobre la segunda noticia se ve que la violencia está presente en todas las parejas, incluidas las parejas que menos tienen que ver con el matrimonio español de toda la vida. Esto indica que no se le puede echar la culpa del maltrato a las relaciones entre hombre y mujer que se dan en el matrimonio, sino a otros factores que se encuentran en algunas parejas, parejas que se encuentran tanto entre "las de toda la vida", como entre las más opuestas al matrimonio tradicional de españoles (la pareja de esta noticia está formada un marroquí y un travesti ecuatoriano). Pongo principio de la noticia.:

http://servicios.elcorreodigital.com/alava/pg051125/prensa/noticias/Portada_ALA/200511/25/ALA-ACT-417.html

"Condenado a nueve años de prisión el travesti que degolló a su novio en Vitoria

Un jurado le declaró culpable de asesinato el pasado día 15

El juez le impone la pena pactada por el fiscal y la defensa

A. MORAZA/VITORIA

Darwin B., el travesti ecuatoriano que en la madrugada del 24 de mayo de 2004 degolló a su novio marroquí en una vivienda del Casco Viejo de Vitoria, ha sido condenado a nueve años de prisión, como autor responsable de un delito de asesinato. El magistrado Íñigo Elizburu, que ha dictado la sentencia, ha aplicado al acusado las atenuantes de haber obrado bajo la influencia del alcohol y de alguna sustancia estupefaciente, así como bajo impulsos que le provocaron «arrebato u obcecación», según ha podido saber EL CORREO.

El fallo judicial no ha causado sorpresa. Y es que el fiscal jefe de Álava, Alfonso Aya, y la defensora del inculpado pactaron reclamar esa pena antes del juicio, celebrado a mediados de mes.

Tras dos jornadas de vista oral, los nueve ciudadanos seleccionados para analizar el caso emitieron un veredicto unánime: el acusado, que se hace llamar Susana y tiene 26 años, cometió un delito de asesinato porque dio muerte a su novio cuando éste no tenía posibilidad de defenderse. (...)"