Buenos días.
Me gustaría hacerles partícipes de mi situación, totalmente injusta y diparatada.
La madre de mi hijo (Isabel H.M.) solicitó la separación de nuestro matrimonio en 1999.
El juzgado, siguiendo la práctica habitual en los juzgados de España, ni se planteó la posibilidad de otorgarme la custodia de nuestro hijo. ¡Me impusieron una pensión de alimentos que supera mis ingresos, porque ella afirmaba continuamente que yo ganaba en B y que estaba demostrado en el procedimiento! Claramente la Juez no se leyó no tuvo en cuenta la documentación que aporté: embargos, deudas...
Nunca se demostró que yo ganaba en B, pues declaro todos mis ingresos. Simplemente se elevó a la categoría de prueba la palabra de mi exesposa.
Bien es cierto que el bufete que asesora a mi ex esposa es el de la abogada “Abril Perez del Campo” especializados en falsear la realidad. Denuncié a su letrada ante el Ilustre Colegio de Abogados de Madrid por afirmar que tenia ingresos y no los declaraba. La respuesta del ICAM fue contundente: ¡El objetivo de la letrado es defender a su cliente y ello le permite falsear la realidad!
En la sentencia, la Juez consideró que yo debería de ganar una fortuna (y no lo declaraba) pues yo hablo 5 idiomas.
Estos son lo motivos para imponerme una pensión que supera mis ingresos.
Seguro que a muchos de vosotros no os sorprende, pero a mi me asombra mucho que se imponga una pensión en base a los idiomas que hablas.
Los dos primeros años conseguí pagar la totalidad de la pensión, pero en el 2001 la situación se convirtió en insostenible ya que los mas de 60 procedimientos judiciales iniciados por mi ex esposa me impiden una plena dedicación a mi trabajo.
Solicité entonces una reducción de la pensión que fue denegada por el Juzgado y la Audiencia Provincial.
En 2004 el Juzgado de Instrucción 42 de Madrid me declaró insolvente. En el 2007 el Juzgado de Familia reduce en consecuencia la pensión, en base a la multitud de pruebas aportadas (deudas contraídas por la empresa que yo administraba durante mi anterior matrimonio, deudas con la Agencia Tributaria, la Seguridad Social, embargos por parte de Bancos, proveedores....). Los mas de 60 procedimientos judiciales iniciados por ella, no me permiten una plena dedicación pues no puedo estar en dos sitios a la vez. Además mis gastos judiciales superan mis ingresos. No puedo estar en dos sitios a la vez, trabajando y en los Juzgados defendiéndome.
Sin embargo la Audiencia Provincial, sección 24, me eleva la pensión, con la única argumentación de que "no quedan reflejados los reales ingresos del padre". Es decir, el Juez, que no me conoce de nada, afirma que gano en B, ¡¡sin una sola prueba!! (siempre he declarado todos mis ingresos).
Evidentemente no tiene en consideración el Auto de Insolvencia del Juzgado Instrucción 42 ni las decenas de documentos oficiales aportados.
La madre de mi hijo solicita continuamente la suspensión del régimen de visitas como castigo por el impago de la pensión de alimentos.
Si bien no he abonado la totalidad de la pensión de alimentos, siempre he pagado lo que he podido, actualmente abono 140 €/mes.
Ella inicia otro procedimiento por no pagar la totalidad de la pensión. La deuda asciende a casi 12.000 €. El Juzgado de lo Penal me condenó a 40 días de cárcel.
De mi situación de penuria económica son responsables mi ex esposa, su abogada y el Juzgado por los múltiples asuntos judiciales que me impiden dedicarme a mi trabajo. Metiendome en prisión sufriré un quebranto económico superior a los 40 días de cárcel ¿dónde trabajaré cuando salga de la prisión?
Mi hijo estudia en el Colegio “La Salle Maravillas” de Madrid (www.lasallemaravillas.com). Es un magnifico centro, sin embargo tendrán que dedicar muchas horas y profesionales en ayudar a nuestro hijo, pues antes de que finalicen sus vacaciones me verá entrar en la cárcel con lo que tenemos asegurado su trastorno emocional, psicológico,… y su rendimiento escolar.
Mi ex esposa me recomienda que mienta a nuestro hijo y le diga que me iré de viaje durante 40 días.
La madre se niega a cualquier tipo de mediación. Su propósito es que yo no vea a nuestro hijo y considera la cárcel un buen medio para romper las relaciones paterno-filiales .
Ya estoy cansado que sus mentiras me hayan arruinado mi vida profesional y mi economía.
Consultado a personas que han pasado por la cárcel me indican, que en la era de internet es imposible ocultar mi ingreso en la cárcel. Con Internet todo se termina sabiendo.
Además, supongo que la madre le contará a nuestro hijo su versión de los hechos, como por ejemplo que las personas malas son las que van a prisión.
Lógicamente yo tendré otra visión: la Justicia es una farsa donde existe mucha mentira.
Igualmente, cuando nuestro hijo vea que uno de sus padres va a la cárcel, le creará una gran inseguridad pues si una de sus dos referencias falta, tendrá miedo de perder su otro pilar.
Entiendo que el Colegio no pueda involucrarse demasiado en el asunto. Sin embargo es muy probable que nuestro hijo baje su nivel académico. ¿Le interesará conocer donde están los Alpes si su mayor preocupación es ver a su padre? ¿Dejarán los otros padres que sus hijos se relacionen con el hijo de un encarcelado? ¿Le marginaran?
Es una lástima que los Colegios no puedan obligar a los progenitores a mediar y buscar soluciones consensuadas, pues en caso de importantes enfrentamientos que afectan a los menores, no están preparados para ayudar a sus alumnos a pasar esa situación tan angustiosa.
Si el alumno se convierte en conflictivo o baja significativamente su nivel académico, el Colegio puede invitarle a cambiar de centro, pero las consecuencias, además de nuestro hijo, las padeceremos los dos padres para siempre.
Ahora estoy dispuesto a acudir a los Medios de Comunicación para mostrar mi caso como ejemplo de cómo una mentira puede llevar a la cárcel a una persona, por deudas provocadas por la propia denunciante. Desde la Revolución Francesa, las personas no van a la cárcel por deudas económicas al convertirse en una esclavitud encubierta. Este criterio ha sido ratificado por la Declaración de los Derechos Humanos de la ONU y la Constitución Española de 1978.
Lo mas triste es que estoy pendiente de la sentencia de un procedimiento iniciado en el año 2001 por una deuda que tiene conmigo una persona y he solicitado tiempo a mi ex esposa para poder cobrar la deuda y liquidar mi deuda con ella. Pero ella no esta dispuesta a esperar, insiste en que yo vaya a la cárcel.
La madre no tiene problemas económicos pues es directora de comunicación de una multinacional británica de telecomunicaciones. Además, cuando realizamos la liquidación de gananciales ella se quedó con todos los bienes, incluido el dinero depositado en los bancos.
Los Juzgadores no tienen en cuenta que incluso durante las vacaciones de verano y todas las fiestas sigo abonando la pensión. Además nuestro hijo también tiene su cama, sus juegos, su ropa, su comida ... en mi casa. Cuando está conmigo también tiene sus necesidades cubiertas y ella no abona nada.
Agradecería cualquier tipo de información sobre como tratar el asunto de mi ingreso de la cárcel con mi hijo que ahora tiene 10 años.
Muchas gracias, S.A.B.
papatequiere@gmail.com
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