Queja ante el servicio de inspección del C.G.P.J. sobre la actuación de la jueza Raimunda de Peñafort Lorente.
Hemos recibido copia de la queja presentada ante el servico de inspección del Consejo General del Poder Judicial sobre la actuación de la jueza titular del juzgado, número 1 de Madrid, de violencia sobre la mujer, Raimunda de Peñafort Lorente.
Ley que está consiguiendo el efecto contrario al que se supone pretende pues como era fácilmente previsible, el número de asesinadas no hace sino aumentar desde su entrada en vigor. Como dice El País en su editorial: "Con estas dos mujeres son ya más de 50 las asesinadas en lo que va de año. En 2005 eran, a estas alturas del año, 37, y en 2004, 43."
El día 19 de septiembre de 2006 se ha recibido contestación por parte del C.G.P.J. sobre la queja notificándose la elevación a la Comisión Disciplinaria.
Con fecha 27 de septiembre se ha recibido copia de una nueva queja, por la actuación de Raimunda de Peñafort Lorente, presentada ante el C.G.P.J. Como en la anterior ocasión se adjunta un vídeo que deja meridianamente claro las irregularidades que se cometen en ese juzgado.
Esta segunda queja hace referencia a como la jueza Raimunda de Peñafort Lorente hace caso omiso a las valoraciones de la perito, la psicóloga Natalene Suanzes, que tiene asignado en su juzgado. No sólo eso sino que la perito reconoce que rara vez evalúa o simplemente habla con los denunciados. ¿Haría lo mismo la jueza si el perito fuese médico forense, arquitecto, ingeniero, etc.?
No hemos de olvidar que la Ley 1/2004 establece que son delitos de género los que se cometen con la intención de someter a la mujer por el hecho de serlo. Si bien cualquier psiquiatra o neurólogo niega que se pueda saber la intención que mueve a una persona, la Ley instauró la figura del perito psicólogo para salvar este escollo. Si la jueza no toma en consideración la opinión del perito, ¿cómo puede llegar a la conclusión de cuál fue la intención del denunciado?
Por otra parte, la perito afirma que cuando llega a la conclusión de que el denunciado es el maltratado, esto es, que la denunciante miente, no se adjunta el correspondente informe al expediente.
Finalmente, la perito menciona que las denuncias falsas son el comentario continuo en el juzgado.
Resulta revelador que en uno de los periódicos de difusión nacional donde se ha entregado copia de esta nueva queja, la persona que ha recibido el documento ha dicho "No tenemos pelotas para publicar esto". Desgraciadamente, no nos sorprende pues no deja de ser parte de la censura informativa que sobre la industria del maltrato institucional tienen las feministas radicales.
Hemos recibido numerosas quejas
por la calidad del sonido y las imágenes de los vídeos.
Si bien los originales tienen la calidad necesaria, nos hemos visto obligados
a reducir el tamaño de los archivos para no colapsar el servidor
por lo que la calidad ha disminuido. Estamos procediendo a arreglar este
problema. Rogamos nos disculpen por los posibles inconvenientes causados.
Se ha recibido ya contestación
del Consejo General del Poder Judicial. Se archiva el expediente por decisión
unánime porque no ven indicios del delito. Éstos
son los componentes de la Comisión disciplinaria que, casualmente,
está presidida por Montserrat Comas.
Asociación
de artistas contra la violencia de género. Este colectivo es otro de
tantos que se apuntan al negocio del maltrato institucional. Las
subvenciones de dinero público son generosas y abundantes. La conciencia y
la ética brillan por su ausencia. Baste un ejemplo.
Centro
Reina Sofía. El Centro Reina Sofía es el único organismo público en
España que estudia la violencia. Pero sus prácticas dejan mucho que
desear.
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