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Un caso más de los miles que se producen cada año con los ingredientes conocidos.

Impedimento de contacto con los hijos, alienación de los hijos, denuncias falsas, amenazas y coacciones, campaña de difamación, prohibición de defensa, expolio económico, etc.

En este caso quisieron dar “ejemplo” al ser el afectado un fiscal y así enviar un “aviso a navegantes”. Para ello la fiscal feminazi Soledad Cazorla dio órdenes directas a la fiscal del caso para conseguir condenar al acusado falsamente pese a la evidente falsedad de la acusación.

Como siempre, los hijos han sido las mayores víctimas. Durante años han estado bajo la "tutela" de una persona desequilibrada y maltratadora.

Hay muchos responsables. Tendrán su Nuremberg y su Spandau.

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De fiscal señalado por malos tratos a 'guardián' exclusivo de sus hijos

lopez

El fiscal Vicente López, en su despacho, en Valencia. EL MUNDO

GEMA PEÑALOSA – Valencia - Martes, 25 agosto 2020

Vicente López logra la custodia completa de sus hijos 12 años después de ser absuelto tras ser acusado de violencia machista

El fiscal de Valencia Vicente López quedó señalado en el año 2007 cuando su ex mujer, funcionaria de Justicia, le puso una denuncia por malos tratos al finalizar una de las visitas que él hacía a sus hijos tras su abrupta separación. Entonces López era el fiscal coordinador de Denia y en esa tarea se incluía la sección de Violencia sobre la Mujer que, aunque tenía un responsable, estaba bajo su supervisión.

Con estos ingredientes, el caso no tardó en despertar la atención mediática. Fue, además, lo suficientemente sonado como para calar en la sociedad y en el mundo judicial e instalarse en ellos durante los meses en los que estuvo vivo.

López se sentó en el banquillo y hubo una condena efímera –la Audiencia le absolvió siete meses después– que le llevó a pedir la baja por depresión y a apartarse de su despacho. Ahora, la Justicia ha vuelto a intervenir en la vida personal del fiscal ya destinado en Valencia para, 11 años después de aquello, darle la patria potestad exclusiva de sus tres hijos que hoy tienen 18, 17 y 14 años y que tras la separación quedaron al cuidado de su ex mujer. El titular del Juzga-do de Instrucción número 1 de Gandía ha prohibido a la madre acercarse a los tres adolescentes tras una denuncia por «malos tratos y amenazas». Fue el mayor quien contactó con la Fundación de Atención a la Infancia y la Adolescencia (ANAR) para relatar el infierno que, según él, estaba viviendo junto a sus hermanos en casa.

Aportó grabaciones de voz. Al parecer, su madre les profería amenazas de muerte e insultos continuamente. La Fundación le puso en contacto con la Policía, donde se formalizó la denuncia. El juez ha iniciado una investigación –en la que también hay agresiones aisladas– cuya primera medida ha incluido apartar a los niños de su madre y prohibir todo tipo de contacto con ella así como ordenar que se instalen con López.

El tortuoso camino que puso al fiscal en la otra orilla de la Justicia la que estaba acostumbrado a trabajar comenzó un 26 de abril de 2007. Ese día fue a recoger a los dos niños mayores y a visitar a la niña de 11 meses, a la que no podía llevarse dada su corta edad.

La mala relación de la ex pareja hacía que sólo pudiera ver al bebé en el rellano de la escalera. Tras la visita, su ex mujer le denunció por una supuesta discusión que, contó a los agentes, terminó con López dándole un empujón hacia las escaleras de subida.

La versión del fiscal fue distinta. Acudió a la comisaría por su propio pie después de –indicó entonces– salir del portal y escuchar a su ex mujer gritar «socorro, socorro». Dijo que quiso anticiparse a una posible denuncia falsa. Con las dos posturas sobre la mesa –y muy a pesar de Vicente López– comenzaron a rastrearse públicamente las miserias del ex matrimonio en un momento en el que, como hoy, la violencia machista ocupa un lugar predominante en el Código Penal. Además, él comandaba la Fiscalía de Denia con lo que el eco de la denuncia fue apabullante. En 2009, se celebró el juicio en Gandía, don-de ambos vivían, y en abril llegó la condena. La juez consideró proba-do que López, «de forma consciente y violenta», empujó a la mujer y que eso le hizo perder el equilibrio y caer al suelo, sufriendo heridas que tardaron cinco días en curar. Se le impusieron 40 días de trabajos en beneficio de la comunidad por un delito de lesiones. Vicente López se hundió. Pidió la baja. La presión pública era máxima y su equilibrio mental se resintió.

Siete meses después, la Audiencia de Valencia corregía a la juzgadora al no considerar probados los hechos. Su postura era diametralmente opuesta. La sala dedicó un amplio apartado a las contradicciones y a las amenazas por parte de su ex mujer meses antes. «El juzgado omite cualquier consideración» respecto al «cúmulo de mensajes y faxes» remitidos por la denunciante a su ex marido a lo largo de más de nueve meses con frases amenazantes. «Existe una duda razonable sobre el mecanismo de producción de las lesiones», resolvió el tribunal.

Con esta absolución judicial y en cierto modo también moral, Vicente López regresó a su trabajo. Siguió al mando de la Fiscalía de Denia hasta el pasado mes de enero, cuando se incorporó a la de Valencia. Ahora, el fiscal vuelve a ser noticia por motivos ajenos a su voluntad y lo hace como guardián exclusivo de sus hijos.

https://www.elmundo.es/comunidad-valenciana/2020/08/25/5f4541acfdddff453b8b459b.html

 

 

 

 

 

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